Copiapó
recibió al Popular en su cancha para visitar a Iquique. Enredo típico del
fútbol chileno, pero que ahondo las dudas, principalmente en la última línea.
Puedo
lamentar la ausencia de Barroso domingo tras domingo, por las próximas cuatro
fechas, pero no cambiará nada. Ya es algo que me complica porque no sé si me da
rabia, molestia e incluso la sensación de no entender nada, pues el castigo a
Julio se supo el 01 de diciembre –más de 40 días atrás- y aún no hay un
central.
Se
sabe que hay que jugar copa Libertadores, que el plantel es corto prácticamente
en todas sus líneas y a pesar de esto, Sebastián Toro se va. Que no daría por
conocer las verdaderas razones de su partida. Además no se utilizan –por lo
menos en la zona de los centrales- a ningún jugador de la sub19, en donde se
fue campeón de la categoría.
Pero
bueno, en el corto plazo hay que preparar el partido contra Huachipato en casa.
Llegue o no llegue un defensor central, lo más probable es que se repita la
dupla Vilches-Maldonado y hay que trabajar. Trabajar la velocidad en la marca,
cubrir los espacios y no darle espacio al mejor delantero del equipo rival,
como sucedió con Villalobos este fin de semana.
Es
cosa de ver los goles que recibe Colo Colo para darse cuenta que los problemas
están atrás. En la apertura de la cuenta, Castro corre más de 60 metros sin
marca alguna. Dio el pase y fue a buscar sin nadie que lo molestará ni lo
siguiera.
En
el segundo gol de Iquique otras fallas. La primera alegar una falta y no
marcar. Y la principal -que deja en manifiesto todo lo que uno piensa- es que
Maldonado como central no puede jugar. Le ganaron la espalda con mucha
facilidad todo el partido, el delantero rival corría y definía. Quizás si
hubiese estado un jugador que conozca la posición a cabalidad, que sea central,
por último lo molestaba.
En
ofensiva estoy más tranquilo. Por ahí Esteban Paredes erró en un par de
definiciones que en otro momento eran gol seguro, pero viene volviendo física y
futbolísticamente. Suazo haciendo su aporte siempre será importante, solo falta
que juegue más minutos con Paredes y Vecchio, porque cuando este tridente se
conozca las defensas rivales lo sufrirán mucho.
No
veo del todo bien a Luis Pedro Figueroa. Todavía no encuentra su espacio y eso
ha perjudicado el funcionamiento en medio terreno. Por momentos es puntero
derecho, luego baja como volante e incluso ayer comenzó por la banda izquierda
totalmente incómodo. Entiendo que por su calidad de refuerzo deba jugar, pero
me gustaría verlo entrar desde el segundo tiempo, con una visión del partido ya
hecha e ir encontrando su lugar.
En
lo próximo debería estar Beausejour para el partido del domingo, con lo cual la
banda izquierda estará bien cubierta. Ver la situación de Esteban Pavez que
salió reemplazado en el entre tiempo por una molestia en el pie –ahí se ve,
otra vez, lo dicho. De haber tenido un central, perfectamente hubiese entrado
por Pavez y Maldonado hubiese ido a jugar en el corte, pero bueno, el resto de
la historia es conocida-, y por último lo más probable es que nuevamente juegue
Garcés, pues la lesión que sufrió Villar lo tendrá parado casi toda la semana.
Se
perdió con San Marcos de Arica, un equipo que pelea por no descender. Ahora, la
amargura fue a manos de Deportes Iquique, un equipo de medianía de tabla. Se
viene Huachipato, que en el papel es más que los anteriores rivales, pero
espero que Tapia y compañía hayan aprendido de estos dos traspiés, porque no se
pueden dejar más puntos en el camino y menos de local.
Por Ignacio Ramírez | @iramirezmorales
