Con el pasar de los días el panadero empieza a agarrarle el
gustito a entregar a cada colocolino su pan crujiente todos los fines de
semana. Empezamos a acostumbrarnos a lo que es Colo Colo: ser ganadores, ser campeones.
La ilusión ya está tanto en los camarines como en la
hinchada. Sólo queda una cosa por hacer: Agarrar esa estrella 30 que tanto
anhelamos y llevarnos la copa a casa. Todo de la mano del equipazo que ha
armado el crack de Héctor Tapia y sus pupilos.
Pero pese a este buen momento hemos cometido un grave
error sin querer. Se nos olvida con tanto goce y alegría que se nos presenta día
a día la importancia de recuperar nuestro
Club deportivo y social Colo Colo.
Hagamos un flash back. Hace ya un tiempo a cada colocolino se le encendió el corazón en llamas de dolor y tristeza al ver lo que la gran sociedad anónima de Blanco y Negro le había hecho a nuestro amado equipo: una porquería donde SÓLO cabía felicidad para el bolsillo de los inversionistas, dejando de lado lo que el contrato de concesión decía y lo que significa ser parte de COLO COLO.
Aquí es donde el papel de la hinchada y el amor por Colo Colo
empezaron a correr por nuestras venas con mucha más fuerza. Cuando lo vimos con
las alas rotas y sin esperanza alguna de volver a volar en el corto plazo; cuando
los jugadores bajaron los brazos de la mano de directores técnicos deficientes
y poco concretos, sin alma ni corazón, sin tener idea de lo que pesa llevar la
camiseta de un equipo como Colo Colo; cuando de a poco empezaron a destruir
sueños e ilusiones y lo poco que nos estaba quedando. En esos momentos el
pueblo colocolino se alió y JUNTOS levantamos
una luz de esperanza, tratando de recuperar el club deportivo a toda costa,
para que las ratas de la S.A SE
RETIRARAN como en la guerra y así pudiésemos devolverle, EN NOMBRE DE DAVID ARELLANO, la alegría
y la esperanza de ser campeones otra vez, ¡cómo siempre debió ser!
Este movimiento en masa se logró gracias a cada uno de
ustedes, al acercarse, motivarse y hacerse socio en todas las partes del país. ¡Ya
somos alrededor de 38.000 socios! Con esto alzamos el rostro de los jugadores y
les dijimos: En esta vida todo es posible,
todo menos el estadio de la U (o librarse de la muerte! ¡Arriba los corazones que
aquí están los hinchas 100% comprometidos con ustedes!”
Pero esta idea de recuperar el club se ha dejado estar
producto de que se ha llenado de goles, de una tabla de posiciones donde brilla
Colo Colo, donde sólo existen héroes y buenas caras, un Colo Colo renovado ¡Sin
embargo no podemos olvidar nuestro objetivo de recuperar nuestro club, quitarle
de las manos la maldición de Blanco y Negro que aparte de quitarnos todos
nuestros beneficios como socios, cobrando aún más cara las entradas, dejando de
lado a los 38.000 socios, han humillado por años a Colo Colo!
Debemos recordar que: ¡Nos COMPROMETIMOS a recuperar el club a TODA COSTA, sólo debemos tenerlo presente y demostrar nuestro compromiso siendo responsables y pagando las cuotas mensuales! No sirve de nada ser SOCIO del gran CSD COLOCOLO si no cancelas tus deudas, si no estás al día.
¡Sé que se nos viene un gran año! ¡Todos lo sabemos! Y
esto sólo será posible si Colo Colo sigue como está con jugadores y un equipo
estrella, si el director técnico y sus pupilos siguen con su estrategia y llevan
garra blanca de sobra en el corazón (¡eso era lo que hacía falta!) y sobre
todo, socios colocolinos comprometidos
por ir en la búsqueda de nuevas oportunidades, un club transparente, por amor al cacique y luchando por los beneficios que el hincha colocolino necesita.
¡Vamos por esa estrella veintinueve más uno juntos, vamos por la recuperación del club y nuestros beneficios como socios!
¡No olviden que somos lo más grande de Chile!
¡Vamos por esa estrella veintinueve más uno juntos, vamos por la recuperación del club y nuestros beneficios como socios!
¡No olviden que somos lo más grande de Chile!
Por Claudia Tapia.
