Se debía ganar, se ganó. Se
debía alcanzar el liderato del torneo, se alcanzó. La forma de juego, lo bueno
y lo malo se podrá discutir, pero lo único totalmente cierto, es que somos
punteros y estamos más vivos que nunca.
Estaba todo para conseguir
el liderato del torneo. El equipo de la vocal perdió puntos ante un recién
ascendido y Wanderers cumplió con lo suyo, dejando todo en manos del Popular
para poner lindo el torneo. En frente, un rival sin vida que juega por cumplir.
Desde un principio se vio
quién sería el protagonista, ya que el equipo que hacía de local se dedicaba a
defenderse e intentaba tibiamente atacar. Hubo un par de pelotas en profundidad
muy buenas, pero que ni Paredes ni Vecchio supieron aprovechar a cabalidad.
Quizás en la previa todos
apostábamos a que algún delantero o quizás volante abriría el marcador, pero se
nos adelantó Álvarez para nuestra suerte. Buena presión de Vecchio en la
salida, un centro lleno de intención de Fierro y el defensa de la universidad que
anotaba para abrir el marcador.
Pero algo pasó que Colo Colo
no domino el partido. El equipo contrario comenzó a jugar un poco, sin mayores
peligros porque siempre respondió bien el gran Justo Villar. De todas formas se
pudo haber controlado mejor el momento, aunque a esta altura del campeonato no
importa mucho la forma, sino el fondo.
Arrancaba el segundo tiempo
con la consigna de finiquitar el partido. Pero esto se complicó y de la forma
más lamentable. Tras un tiro libre, Mark González anotaba un gol penoso que lo
celebro como un título. Jugada más que viciada por la bomba de ruido arrojada
por esa barra de los 50 que detono muy cerca de Villar, quién aun cuando fue
afectado, intento atajar. De ahí en más la polémica, dimes y diretes y cero
seguridad para los protagonistas.
En una sola palabra, fue
asquerosa la organización del partido por parte de los universitarios. Sus
pocos hinchas lanzando proyectiles desde el primer tiempo, después bombas de
ruido e incluso un piedrazo a Villar, lo cual –lo más probable- quede en nada.
Pero bueeeh, aquí el
objetivo de todos nosotros era solo uno: ganar. Y cada vez se aplica más la
frase “los grandes hombres, aparecen en los grandes momentos”, porque Valdés
agarro una pelota afuera del área, eludió un par de rivales y tiro un zurdazo
con el alma. Golazo gritado de Arica a Magallanes y celebrado por millones.
Después el libreto era
predecible, cerrar el partido. Para eso vinieron las sustituciones y a defender
con garra este triunfo. Termino del partido y la alegría fue gigantesca.
Agradecer el esfuerzo hecho por los jugadores en cancha, por correr cada pelota
y poner lo necesario para ganar.
Quizás podemos entrar en un
debate respecto al nivel de Flores e incluso Delgado, o de distintos aspectos
futbolísticos que siempre son gratos de debatir, pero tenemos claro que lo
único que queremos es campeonar. Lo más lindo de todo, es que hasta antes del
partido contra la U de Conce todos nos daban por muertos, se frotaban las manos
especulando una distancia de ocho puntos, pero hoy estamos donde siempre,
punteros y con ganas de levantar una nueva copa.
Se viene Cobreloa, un equipo
que algunos consideran grande, pero que hoy pelea por no descender, pero saben
algo, me da lo mismo, porque se juega en casa, con nuestra gente y el triunfo
se dará sea como sea. Vamos Colo Colo, que tenemos todo para hacer una nueva
historia de campeones.
Por Ignacio Ramírez | https://twitter.com/iramirezmorales
Foto: Agencia Uno.











